Saltar al contenido
CAFEMANIA.ES

Café de olla

Café de olla mexicano

Algunas bebidas de café han sido creadas por célebres baristas y luego las hemos reproducido en nuestros hogares. Otras en cambio, como el café de olla mexicano, siguen el camino contrario. Hunden sus raíces en la tradición, en el día a día de las gentes de a pie, y desde ahí dan el salto a cafeterías y restaurantes, convirtiéndose en un símbolo nacional, una bebida “típica”.

Si tú también quieres disfrutar en tu casa de un auténtico café de olla mexicano, acompáñanos en el viaje que vamos a comenzar ahora mismo.

Origen del café de olla mexicano

Lo más probable es que el auténtico origen del café de olla mexicano se encuentre en las cocinas de los pueblos más humildes, al igual que ocurre con el café de puchero español, y con tantas otras cosas que han estado ahí desde siempre y a las que resulta imposible seguir el rastro.

Pero en este caso nos encontramos con una bella historia (mitad relato, mitad leyenda) que nos sitúa en plena revolución mejicana y que atribuye su creación a las “soldaderas”, las mujeres que participaron en aquella lucha. Curaban a los heridos, se encargaban de los suministros, preparaban las comidas y muchas incluso empuñaban las armas.

Cuenta la historia que, en su afán por cuidar de los soldados, empezaron a preparar en los fuegos de campamento un café especiado, con canela y clavo, endulzado con piloncillo, al que ocasionalmente agregaban algún otro ingrediente con el objeto de hacerlo más energético.

Receta del café de olla mexicano

Además de los ingredientes que te detallamos a continuación, para preparar el café de olla mexicano vas a necesitar algunos utensilios de cocina:

– Una olla pequeña, un puchero o un cazo.

– Una jarra o una cafetera de servir.

– Una manga de café (un colador de tela).

Ingredientes:

  • Piloncillo
  • Canela en rama
  • Clavo
  • Café natural molido (la molienda debe ser gruesa o media, pero nunca fina)

Elaboración:

  1. En una olla pequeña o en un cazo coloca una rama de canela, dos clavos de olor y un trozo de piloncillo de unos cincuenta gramos.
  2. Añade un litro de agua y pon la olla al fuego.
  3. Calienta el agua a fuego lento hasta que se disuelva el piloncillo.
  4. Cuando el agua entre en ebullición es el momento de apagar el fuego.
  5. Inmediatamente después añade setenta gramos de café molido, mézclalo bien y tapa la olla.
  6. Déjalo reposar cinco minutos.
  7. Transcurrido el tiempo de infusión, retira la rama de canela y vierte el café en una jarra o en una cafetera de servir de porcelana, a través de una manga de café.
  8. Sirve el café caliente en las tazas y decora con una rama de canela.
Café de olla mexicano

Otra versión del café de olla mexicano

Como ocurre con todas las recetas que adquieren notoriedad, se pueden encontrar diferentes versiones en las que cada uno las adapta a sus gustos. Pero en este caso, si nos ceñimos a la tradición, el número se reduce a una única variante: la que preparaban también las “soldaderas” agregando cáscara de naranja y chocolate.

Si quieres probarla, tienes que poner en la olla, antes de añadir el agua, la cáscara de media naranja y unos cincuenta gramos de chocolate, junto con la canela, el clavo y el piloncillo. Al calentar el agua asegúrate de que el chocolate y el piloncillo se disuelven por completo. El resto de la preparación es idéntica a la de la receta original.

¿Qué es el piloncillo?

Por si acaso no has oído hablar nunca del piloncillo, vamos a explicarte lo que es brevemente. Durante el proceso que convierte la caña de azúcar en el azúcar cristalizado que todos conocemos se producen varios residuos que se utilizan para diferentes fines.

La melaza es uno de estos residuos, el último, un líquido de color pardo oscuro y muy dulce. La melaza se solidifica en forma de conos o de bloques rectangulares, y se utiliza como edulcorante en muchos lugares. En el sur de España y en Méjico se la conoce como piloncillo. En otros lugares se la conoce como atado de dulce, chancaca, “empanizao”, gur, jaggery, panela, panocha, papelón, pepa dulce, raspadura, tapa de dulce, raspadura de guarapo…

Trucos

– Para disfrutar del más puro sabor del café de olla se recomienda utilizar café natural de tueste oscuro originario de Méjico.

– Para potenciar aún más el sabor, utiliza una olla de barro y sirve el café también en tazas de barro.

– Si en el momento de prepararlo no tienes nada a mano para medir las cantidades, puedes calcularlas de forma aproximada utilizando una cucharada de café molido y una de piloncillo por cada vaso de agua.

– El piloncillo, si no consigues encontrarlo en tu ciudad, puedes sustituirlo por azúcar moreno de caña.

error: Alert: Content is protected !!