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Cápsulas de café

¿Cuál es el secreto de las cápsulas de café? Las cafeteras de cápsulas, a pesar de ser las últimas en llegar al mercado, han tenido un éxito arrollador que todavía no encontrado techo. Y en el corazón de ese auge encontramos a nuestras protagonistas de hoy: las cápsulas de café. La forma de tomar café ha cambiado gracias a ese objeto pequeño, casi insignificante, que nos permite disfrutar de nuestra bebida favorita siempre perfecta y en un tiempo record.

Historia de las cápsulas de café

Que Nespresso fue la primera cafetera de cápsulas es algo de sobra conocido, aunque pocos saben que el primer prototipo era un amasijo de cilindros y tubos parecido a lo que llevaba sobre el capó el coche de Regreso al futuro. El inventor de la cafetera, el ingeniero suizo Eric Favre, también concibió las cápsulas que la harían funcionar.

Favre quería un pequeño recipiente que «concentrara todos los sabores» y que, combinado con su máquina, permitiese a todo el mundo disfrutar del mejor expreso en la comodidad de su hogar. Finalmente diseñó una cápsula semiesférica, dotada de una membrana y un filtro en su base, que por su aspecto recordaba a un sombrero.

Aunque su aspecto ha evolucionado y cada fabricante le ha dado su toque particular, lo cierto es que todas las cápsulas que conocemos ahora han evolucionado a partir de la creación de Eric Favre. El funcionamiento básico también es idéntico: la cafetera perfora la cápsula y hace pasar el agua (a la que se le inyecta aire con una presión muy fuerte) a través de ella, obteniendo así un café pleno de sabor, aromático y con su correspondiente capa de cremosa espuma.

¿Sabías que cuando se pusieron a la venta las primeras cafeteras de cápsulas iban dirigidas tan sólo a empresas y oficinas? Tuvieron que pasar unos cuantos años antes de que alguien pensase en adaptarlas para el uso doméstico.

¿Cápsulas de café originales o compatibles?

La respuesta a esta pregunta varía en función de a quien se la hagas. Todos los fabricantes de cafeteras te dirán que sólo las cápsulas de café originales te garantizan un buen resultado. Te dirán que sus cápsulas siguen unos controles muy estrictos a diferencia de las compatibles. Te dirán que ellos utilizan las mejores variedades de café y que controlan todo el proceso de producción, mientras que las compatibles utilizan café de baja calidad. Te dirán que el riesgo de estropear su cafetera utilizando cápsulas compatibles es muy alto. Es lógico que respondan así, puesto que ellos mismos fabrican y comercializan las cápsulas oficiales.

Pero, ¿qué hay de cierto en todo ello? Las cápsulas de café compatibles reciben ese nombre porque funcionan igual que las originales. La inmensa mayoría de las que puedes encontrar a la venta en las tiendas o grandes superficies no te van a dar ningún problema con tu cafetera.

¿Las cápsulas de café compatibles tienen la misma calidad que las originales? Ese ya es otro cantar. Cómo tú no vas a poder comprobar la manera en que se fabrican ni unas ni otras, lo mejor es que te dejes guiar por tu paladar. Prueba distintas cápsulas y compara su sabor, su aroma, su textura. Quizás no consigas detectar el café más exclusivo, pero sí sabrás cual es el que más te gusta.

¿Cuál es la diferencia entre las cápsulas de café oficiales y las compatibles? La mayor diferencia radica en el precio, mucho más asequible en las cápsulas compatibles. Otro dato a tener en cuenta es la variedad de tipos de café y otras bebidas que te ofrece cada marca.

Ventajas e inconvenientes de las cápsulas de café

La cafetera de cápsulas sigue siendo un producto en alza. Cada vez son más numerosos los hogares, empresas y oficinas que preparan sus cafés con ella y el número sigue subiendo sin parar. El gran éxito de las cápsulas de café se debe a múltiples factores que te exponemos a continuación.

Variedad – Puedes encontrar decenas de cápsulas de distintos tipos de café expreso, con leche, aromatizado, capuchino, con origen en distintos países, más o menos concentrados…

Comodidad – Tan sólo tienes que poner agua en el depósito, colocar el vaso o la taza, elegir la cápsula del tipo de café que te apetece tomar en ese momento y ponerla en marcha.

Sencillez – Utilizar las cápsulas de café no puede ser más fácil. No es necesario ser un barista ni tener ningún tipo de conocimiento especial: obtendrás siempre una bebida perfecta.

Rapidez – Todo el proceso de preparación no te llevará más de un par de minutos.

Limpieza – Al final sólo tendrás que limpiar un vaso (o una taza) y desechar la cápsula de café que hayas utilizado.

Pero nada es perfecto y las cápsulas de café no son la excepción. Se ha hablado mucho acerca de los supuestos riesgos que representa su consumo para la salud. Unos hablan de posibles intoxicaciones por las bacterias presentes en las cápsulas, pero se ha comprobado que el problema no radica en las bacterias sino en la falta de higiene. El portacápsulas y la bandeja antigoteo hay que lavarlos de vez en cuando.

Otros hablan de residuos químicos y cancerígenos (furano, aluminio, acrilamida…) que se depositarían en nuestra bebida. Estudios muy serios y contrastados con la EFSA (European Food Safety Authority), el IARC (International Agency for Research of Cancer) y la OMS (Organización Mundial de la Salud) demuestran que el riesgo es insignificante. Para poner en peligro nuestra salud tendríamos que consumir tantas cápsulas al día que no tendríamos tiempo para nada más.

El único problema real que causan las cápsulas de café es la dificultad para su reciclaje. De momento, y hasta que los organismos oficiales lo solucionen, muchas marcas de cápsulas recogen sus cápsulas usadas para minimizar el problema medioambiental.

Última actualización el 2019-11-12

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