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Lo bueno y lo malo del café

Lo bueno y lo malo del café

El café es una de las bebidas más populares en el mundo, pero también es un gigantesco negocio. Por poner un ejemplo Starbucks, fundada en 1971, es ahora la mayor cadena de cafeterías del mundo con más de veinte mil tiendas en más de sesenta países. Sólo en los últimos cinco años, el precio de las acciones de Starbucks se ha multiplicado por siete.

Los cafetos se cultivan en más de setenta países. El café es un factor fundamental en la economía de muchos países y un importante producto de exportación para América Latina, África y el sudeste asiático. Al fin y al cabo más de la mitad de la población de Europa y de América bebe café diariamente.

Dada esta popularidad generalizada, no es de extrañar que muchas personas se planteen si tomar café es un hábito saludable o no. Después de todo, la cafeína es una droga estimulante y adictiva. Durante décadas, los cardiólogos han advertido que el café puede causar hipertensión y que es malo para el corazón. Otros especialistas han dicho que el café puede provocar úlceras de estómago. Sin embargo, en los últimos años, se han realizado una enorme cantidad de nuevas investigaciones que apuntan en otra dirección y que han exonerado al café.

¿El café es bueno o malo para mí?

Si te haces esta pregunta seguro que estarás interesado en lo que vamos a contarte. A continuación te ofrecemos un resumen de los últimos hallazgos sobre el café y cómo puede beneficiar tu salud. Además, si eres un bebedor habitual de café, hay ciertas cosas que debes tener en cuenta. Por último, recuerda que el café no es recomendable para todo el mundo. En determinadas circunstancias no deberías beber café.

Últimos estudios sobre los beneficios del café

Aunque no todos los estudios demuestran que el café tenga propiedades beneficiosas para la salud, los resultados de la mayor parte de ellos son bastante positivos.

Aparte de la cafeína, el café contiene una mezcla natural de antioxidantes: polifenoles, bioflavonoides, vitaminas del grupo B y minerales como magnesio, potasio y cromo. La investigación demuestra que estos componentes, además de ser antiinflamatorios, trabajan en concordancia ayudando a neutralizar los efectos más nocivos de la cafeína.

Estos estudios revelan que el consumo moderado de café de forma habitual consigue revertir el deterioro cognitivo asociado a enfermedades como el Alzheimer y el Parkinson, reduce el riesgo de padecer diversos tipos de cáncer (de mama, colon, endometrio, riñón, hígado, próstata, oral…), estabiliza los niveles de azúcar en sangre y es beneficioso para muchos problemas de corazón, incluyendo arritmias y embolias. Beber café, en resumen, ayuda a reducir el riesgo de padecer muchas enfermedades:

  • Alzheimer
  • Parkinson
  • Diabetes tipo II
  • Cáncer
  • Enfermedades cardíacas

¿Por qué motivos no debo tomar café?

Aunque el café sea beneficioso para tu salud, no siempre resulta adecuado. Debes abstenerte en las siguientes circunstancias:

Si estás embarazada, debes evitar por completo el consumo de cafeína (y eso incluye los refrescos de cola).

Si tienes algún problema con la función suprarrenal la cafeína puede agravar tu estado.

Si tienes problemas con el equilibrio de electrolitos, es posible que debas evitar el café por su marcado efecto diurético.

Si tienes problemas para conciliar el sueño o tendencia a despertarte a lo largo de la noche, debes tener cuidado con la cafeína. Elegir café natural de tueste más oscuro reduce el nivel de cafeína. Por lo que respecta al tipo de cafetera, cuanto más rápido se prepare el café menos cafeína pasa a la bebida. Además procura no tomar café más allá del mediodía.

Por último, si después de tomar café notas molestias estomacales, palpitaciones u otros síntomas es posible que tengas alguna modalidad de intolerancia alimentaria. Aunque también es posible que el causante no sea el café sino el moho que puede haber desarrollado por una mala conservación, o algún otro tipo de contaminante.

¿Qué pasa con el café descafeinado?

Hasta la fecha, no existen estudios concluyentes que demuestren si el café descafeinado ofrece los mismos beneficios del café con cafeína. Sin embargo, como la cafeína es un estimulante del sistema nervioso central y puede provocar dependencia y síntomas de abstinencia, el descafeinado es una opción a tener en cuenta para muchas personas.

Cuando compres café descafeinado, elige siempre el que haya sido sometido al “proceso húmedo”, que es el método más sano para extraer la cafeína porque está libre de químicos. La forma más extendida y económica de extraer la cafeína es por medio de disolventes químicos. El descafeinado que ha seguido el “proceso húmedo” es más caro, pero te garantiza que no vas a encontrar restos de disolvente en tu café.

Lo que deberías saber si bebes café

Ahora que hemos dejado claro que el café puede tener asombrosos beneficios para tu salud, tenemos que aclarar que no todos los cafés son iguales. Cómo, cuándo y en qué se bebe, son también factores determinantes. Por eso, para terminar, te ofrecemos una serie de pautas que la especialista en nutrición y en tipificación metabólica Carol Chuang ofrece a los consumidores.

Elige siempre productos orgánicos

El café es un cultivo que se rocía fuertemente con pesticidas. Por lo tanto, debes seleccionar sólo los granos de café que estén certificados como orgánicos. Siempre que sea posible, compra café sostenible «cultivado a la sombra» para ayudar a prevenir la destrucción continua de las selvas tropicales y la extinción de las aves que las habitan.

Compra café en grano

Compra siempre café en grano fresco. Cuanto menos tiempo lleve envasado, mayor será su frescura y mejor conservará su sabor y su aroma. Si compras el café ya molido corres el riesgo de que haya perdido sus mejores cualidades e incluso, en el peor de los casos, puede estar rancio.

Dale preferencia al tueste más oscuro

No te confundas, no estamos hablando del café torrefacto, sino del natural. Aunque creas que todos son iguales, lo cierto es que hay distintos grados de tueste en el café natural. Los más oscuros son más altos en agentes neuroprotectores que aquellos de tueste más claro, restablecen los niveles sanguíneos de antioxidantes, vitamina E y glutatión, y son más suaves para tu estómago ya que contienen un producto químico de efectos antiácidos.

Bebe café por la mañana

El mejor momento del día para tomar café es la mañana. Algunos estudios demuestran que el café puede aumentar tu metabolismo hasta en un veinte por ciento. Por lo tanto empezar el día con una taza de café es lo ideal. Además, si practicas deporte o haces ejercicio por la mañana, tómate el café antes de entrenar, porque aumenta el rendimiento atlético. Pero no lo tomes después del ejercicio, porque la cafeína puede interferir con el mecanismo de desarrollo muscular.

Toma el café sin azúcar ni edulcorantes

Si no quieres contrarrestar los beneficios del café debes tomarlo sólo. El consumo excesivo de azúcar aumenta el riesgo de resistencia a la insulina, suprime el sistema inmunológico y perpetúa el comportamiento adictivo de los alimentos. Si te gustan los productos lácteos y puedes tolerarlos, puedes añadir un poco de leche entera o nata a tu café. La leche desnatada o semidesnatada a menudo tiene más azúcar que la leche entera.

Evita los cafés con sabores añadidos

El motivo es muy sencillo: estos productos suelen contener una infinidad de aditivos químicos.

Utiliza filtros no blanqueados

Si tienes una cafetera de goteo, evita usar los filtros blanqueados con cloro. Parte del cloro puede permanecer en el filtro y pasar a tu café durante la preparación. Por otra parte, los filtros blanqueados también pueden contener subproductos de desinfección peligrosos, como la dioxina.

Evita los vasos de plástico

Ten cuidado con los recipientes que utilizas. Algunos vasos de plástico pueden dejar residuos de BPA o de poliestireno en tu café. La mejor opción siempre serán los recipientes de vidrio, cerámica o acero inoxidable.

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